http://74.125.47.132/search?q=cache:Ns7TCKmVVNwJ:www.bestiariodelbalon.com/nucleus3.22/index.php%3Fitemid%3D493+John+L%C3%B3pez+Julio+el+Pereira&cd=2&hl=es&ct=clnk&gl=doMás conocido como
el “Fortín de Libaré”,
el estadio Mora Mora de la "Querendona, trasnochadora y morena", se encuentra ubicado en
el sector d
el Barrio Kennedy y cuenta con una capacidad para 10.000 personas.
Como su remoquete lo indica,
el Alberto Mora Mora fue durante mucho tiempo
el fortín d
el Deportivo
Pereira. Su parcial, especialmente los ya entrados en años, recuerda con mucha nostalgia las goleadas memorables que en ése sagrado césped protagonizó
el “Grande matecaña”. Sobresalen
el nueve a cero que en 1951 se le propinó al ya extino Huracán y un seis cero con
el que en 1962 se atendió al Atlético Nacional.
Pero no todos fueron gozosos en
el “Fortín”. Corre con fuerza un rumor según
el cual la culpa de las malas campañas d
el onceno
pereirano proviene de una suerte de maldición consecuencia de la derrota que sufriera
el equipo en
el primer partido que disputó en este estadio apenas un mes después de su fundadación. Todo ocurrió cuando
el recién nacido Deportivo
Pereira, fruto de la unión d
el Deportivo Otún (
el equipo de los ricos en ése entonces, nacido en 1935) y Vidriocol (
el equipo de los que no lo eran tanto, nacido en 1940), recibió
el 12 de Marzo de 1944 en esta cancha al Guadalajara de Buga. Un seis a cinco a favor de los bugueños dio a luz al supuesto malefecio.

Una vista de la inauguración d
el Mora Mora encabezada por las señoras
elegantes de la ciudad.
Después de éste partido,
el Deportivo
Pereira se demoró cuatro meses para volver a jugar allí. En su regreso, y de la mano d
el dominicano John López como técnico y jugador, un 2 de
Julio el Pereira goleó en
el Libaré al Sporting de Tuluá 5-1. En este primer año disputó 12 partidos en esta cancha.
Pareciera que
el Mora Mora se resistiera después a sobr
ellevar ese karma de mala suerte que trajo
el primer partido, pues fue también testigo por esos días de un triunfo de talla internacional cuando en 1946 derrotó tres a uno al Sucre peruano que venía invicto en su travesía futbolística por Colombia sin haber recibido ni un sólo gol en contra. La valla d
el Sucre fue inaugurada por Gabri
el Cardona (fallecido recientemente) de una manera humillante:
el balón le pasó al arquero por entre las piernas. En
el mismo gramado, cinco años más tarde
el once local aplastó al campeón peruano Sport Boys por cinco goles a uno.
El equipo peruano era
el d
el legendario rodillo negro con Barbadillo y Valeriano
López.
Otra capítulo que parece ir en contravía de la citada maldición ocurrió
el 23 de
julio de 1953 cuando
el Pereira enfrentó al Millonarios de D’Stéfano, Pedernera, Cozzi y Mosquera. En los primeros 16 minutos
el local se puso arriba tres a cero. Los doce mil aficionados, según registra la prensa de la época, gritaron a todo pulmón los goles de Saulo Flórez (10’) y Casimiro Avalos (13’ y 16’). Pero
el visitante reaccionó con goles de D’Stéfano (18’) y Latuada (28’); y en
el segundo tiempo empató con gol de Mosquera (65´). A diez minutos d
el final, Millonarios se puso en ventaja con gol de Pedernera, pero fue pasajera esta dicha pues
el Pereira empató 4-4 a cinco d
el pitazo, por intermedio de Carm
elo Enrique Colombo. A juzgar por
el talante d
el rival y los resultados que venía cosechando en las diferentes plazas d
el país, todo un triunfo para los d
el Otún.

Así lucía
el "Fortín" en 1952.
Al lleno completo en Libaré y al vibrante partido debemos sumarle una anécdota a cargo de Casimiro Avalos.
El goleador estaba hospitalizado por una dolencia y se voló de la Clínica para ir a jugar: hizo dos goles y acabado
el partido lo tuvieron que volver a internar. Lo transportaron en una volqueta.
Algugunas décadas más tarde, en 1966,
el Mora Mora fue
el escenario de la vez que que más cerca estuvo
el Pereira de dar su primera vu
elta olímpica. Ese año
el equipo terminó tercero con 61 puntos, por debajo de Santa Fe que se coronó campeón con 64 y Med
ellín, subcampeón con 63. En la recta final se atravesaron los fantasmas d
el pasado y
el Once Caldas lo derrotó 2 a 1 jugando, cómo no, en
el mismísimo Mora Mora. Al año siguiente, 1967,
el Atlético Nacional, colero d
el torneo, le aplicó la misma medicina y un mortal tres a cero en contra dejó al “Matecaña” con la pintura comprada para adornar
el escudo de la institución con la todavía anh
elada primera estr
ella.
Más recientemente, y cuando
el Hernán Ramírez Villegas era ya la casa d
el “Grande matecaña”, en más de una oportunidad
el Mora Mora debido oficiar como hogar sustituto d
el equipo matecaña. Por ejemplo, en Mayo de 2001 cuando los arreglos que se le estaban haciendo al Ramírez Villegas con motivo de la Copa América obligaron al
Pereira a disputar algunos partidos en su antiguo hogar. En su regreso al viejo escenario venció al Real Cartagena 2 – 0. Se cuenta también una derrota uno a cero contra Millonarios con soberbio gol de chilena de Carlos Castro.
Un año después, en
el 2002,
el “Fortín” le sirvió como cancha de entrenamiento al Tuluá debió recurrir al Hernán Ramírez como sede para sus juegos de Copa Libertadores . Dicen también las malas lenguas que algo de culpa tuvo en la
eliminación d
el equipo corazón d
el Valle su paso previo por
el malquerido Mora Mora.
En los anales d
el Fortín encontramos que en junio de 2005 se le invirtieron $53.000.000 por parte de la alcaldía Municipal para su adecuación con motivo de los Juegos Bolivarianos que por esos días se disputaron en la Perla d
el Otún y alrededores. En Septiembre de 2006 se iniciaron las obras de pintura en las estructuras y se cambió
el techo de la gradería occidental. Esto le dio un nuevo aire a un escenario que se resiste a correr la misma suerte de su vecino,
el hoy malogrado
San José de Armenia.Para mantenerse activo, la Corporación Centenario de
Pereira le ha encomendado ser sede de partidos de primera C, torneos infantiles, entrenamientos de equipos profesionales y, cada año, d
el partido d
el glorioso equipo de Sábados f
elices contra un combinado de rodillones locales.