Día Mundial del Fútbol: Entre la Consolidación Profesional y el Abandono Federativo



Franklin Grullón para Balompié Dominicano

Santiago de los Caballeros.-El 25 de mayo no es una fecha cualquiera en el calendario deportivo. Recientemente, la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente este día como el Día Mundial del Fútbol, conmemorando el centenario del primer torneo internacional de la historia con representación de todas las regiones, celebrado en los Juegos Olímpicos de París 1924.

Hoy, los principales diarios deportivos a nivel global dedican sus editoriales a esta celebración. Desde Marca en España hasta L'Équipe en Francia, pasando por Olé en Argentina, las reseñas destacan la capacidad unificadora del "deporte rey". La prensa mundial resalta cómo un balón es capaz de igualar realidades sociales, promover la paz, generar empleos y dar esperanza a millones de jóvenes en todo el planeta.

Sin embargo, al aterrizar estas reflexiones globales y adaptarlas al entorno del balompié nacional, el panorama nos obliga a hacer una radiografía crítica. En la República Dominicana, el Día Mundial del Fútbol nos encuentra viviendo dos realidades diametralmente opuestas.

La LDF: El Sostén del Profesionalismo

Por un lado, tenemos un fútbol profesional consolidado y encabezado por la Liga Dominicana de Fútbol (LDF). Gracias a la visión y el esfuerzo de un grupo de empresarios que apuestan por el deporte —a pesar de que, en términos de industria, todavía no sea una actividad altamente rentable— se mantiene vivo un torneo con una duración de nueve meses.

Este ecosistema es vital para la economía deportiva del país:

  • Genera empleos directos para jugadores, técnicos, árbitros y personal administrativo.

  • Lleva esparcimiento, pasión e identidad a diversas localidades del país.

El trabajo de los clubes y de la liga es, sin duda, la cara amable e institucionalizada de nuestro balompié actual.

El Contraste: Una Federación sin Rumbo

Por otro lado, el contraste es abismal cuando nuestra mirada gira hacia la Federación Dominicana de Fútbol (FEDOFUTBOL). Desde fuera, la percepción es la de una institución sin un rumbo claro, sumida en un conflicto constante con la mayoría de sus miembros orgánicos. El incumplimiento de los propios estatutos parece haberse normalizado, llegando al extremo de tener que acudir a la FIFA para que avale omisiones locales.

Mientras en los despachos internacionales se habla de masificación e inclusión, nuestro fútbol de base sobrevive a duras penas gracias al esfuerzo de las academias y clubes privados. Son estas entidades quienes deben costear de sus propios bolsillos los gastos para poder participar en torneos nacionales. Hoy, el talento y la disciplina ya no son los únicos requisitos para competir; el requisito básico y excluyente es tener los recursos económicos.

La Desaparición del Fútbol Provincial

El fútbol provincial, en la mayoría de nuestras localidades, está en vías de extinción sencillamente porque no existen torneos donde jugar. La federación ha dejado un vacío al no ocuparse de organizar competencias regionales ni nacionales que integren a las asociaciones provinciales.

El rol fundamental de la federación es garantizar que el fútbol llegue a todos los rincones, permitiendo que un joven talento de Pedernales pueda competir de tú a tú con uno de Santo Domingo o de aquí de Santiago. Sin embargo, en la actualidad padecemos de un fútbol centralizado que se circunscribe casi exclusivamente a las ciudades conectadas por la Autopista Duarte y la 6 de Noviembre. Mientras más te alejas de esas dos vías, menos fútbol encuentras. Resulta doloroso constatar que hoy se invierte mucho más presupuesto en los salarios de burócratas de aire acondicionado que en utilería, balones y torneos para el desarrollo del fútbol amateur.

El Olvido Total: El Fútbol Femenino

Pero si el fútbol base sufre, el fútbol femenino vive en un abandono absoluto. Mientras la rama masculina encuentra su tabla de salvación en la LDF, las mujeres no tienen dolientes.

En un momento donde el deporte femenino rompe récords de asistencia y audiencia a nivel global, en la República Dominicana desde el año 2020 —hace ya seis años y medio— no se ha celebrado ningún torneo superior tras la cancelación de la liga femenina. Es un letargo institucional que frustra a toda una generación de jugadoras.

Mirando hacia el 2028

Con solo dos años restantes en el mandato del actual Comité Ejecutivo de FEDOFUTBOL, las esperanzas de un cambio estructural han muerto. Se esperaba mucho de esta gestión, pero en la práctica dejaron escapar la gran oportunidad de forjar un legado histórico para nuestra disciplina.

Hoy, en el Día Mundial del Fútbol, celebramos a los jugadores, a las academias y a los directivos de clubes que mantienen rodando el balón contra viento y marea. Pero también es un día para la exigencia. Habrá que esperar al 2028 para que lleguen líderes con un plan verdaderamente elaborado, directivos dispuestos a iniciar la transformación del fútbol nacional desde el día uno, para que en un futuro cercano podamos celebrar este día con un deporte verdaderamente nacional, equitativo y para todos.

No hay comentarios

No debemos expresar palabras ofensivas por condición de nacionalidad, credo, aspecto físico o que puedan dañar la moral de las personas.

Con la tecnología de Blogger.